Gavilanes,
Buhos y Halcones que Protegen Aves que Anidan
Nota:
Esta
revisión en línea es actualizada y revisada en forma continua, a penas
se cuenta con los resultados
de nuevas investigaciones científicas.
Por lo tanto, este artículo presenta información actualizada
sobre el tema.
En
muchos libros sobre naturaleza, se describe a los gavilanes, buhos y halcones
como enemigos de las aves. Esta noción simplista se debe al hecho de que muchas
de estas aves rapaces (o aves de rapiña) matan aves para alimentarse. Sin
embargo, la realidad nunca es tan sencilla como en los libros. Bajo ciertas
circunstancias, los gavilanes, buhos y halcones realmente protegen las aves y
aumentan su supervivencia. Por ejemplo, esto sucede cuando ciertas construyen
sus nidos cerca a los nidos de gavilanes, buhos y halcones y estas aves rapaces
alejan a los depredadores de sus propios nidos, ahuyentando incidentalmente los
depredadores de los nidos de otras aves (Haemig 2001).
En
el presente artículo, se citan muchos ejemplos de aves que anidan con
gavilanes, buhos y halcones y se revisan varios estudios que muestran cómo estas
aves realmente incrementan la supervivencia de sus propios huevos y polluelos
cuando anidan en la proximidad de aves rapaces. Al presentar esta información al
lector, agrupamos los diferentes estudios según el área geográfica en el que
fueron realizados: Japón, Europa, Norteamérica, el Ártico (zonas norte extremas
de Europa, Asia y Norteamérica). No pudimos incluir todas las partes geográficas
del mundo porque se han conducido estudios detallados sólo en algunas áreas. No
obstante, podemos prever que este fenómeno ocurre a nivel mundial y con muchas
más especies de aves rapaces y otras aves de lo que actualmente se sabe.
Japón
En Central Honshu, Japón, Uchida (1986) encontró nidos activos de Gorriones
Molineros (Passer montanus) a varios metros de distancia de 4 de 11 nidos del
Busardo Carigris (Butastur indicus), y
cerca de 4 de 6 nidos del Abejero Europeo (Pernis apivorus). Uchida
también estudió 10 nidos del Gavilancito Japonés (Accipiter gularis) y
a menudo observó bandadas de Rabilargo (Cyanopica cyana) en la cercanía.
También descubrió nidos de Rubilargo a una distancia de 10 metros de 5 de los
nidos del Gavilancito. Sin embargo, Uchida no encontró canarios que anidaran en
las proximidades o cercanías de los 19 nidos del Azor Común (Accipiter
gentilis) que visitó.
En
los suburbios de Tokio, Ueta (1994ab, 1998) investigó en forma más detallada
la asociación de anidación entre los Rabilargos y los Gavilancitos Japoneses y
reunió evidencia convincente de que los Gavilancitos protegen a los Rabilargos.
En los habitats donde vivían los Gavilancitos, más del 50% de los nidos de
Rubi1argo estaban construidos a una distancia de 20 metros de los nidos de
Gavilancitos y más del 75% estaban construidos a 40 metros de éstos. El índice
de depredación de los nidos de Rabilargo aumento a medida que se incrementó la
distancia de los nidos del Gavilancito. Por ejemplo, sólo 2% de los nidos del
Rabilargo ubicados a 20 metros de los nidos del Gavilancito fueron atacados por
depredadores, mientras que 50% de los nidos ubicados a 40-60 metros y 75% de
aquellos ubicados a 80-100 metros fueron atacados por depredadores. Si los
Gavilancitos abandonaban sus nidos, el índice de depredación de los nidos de
Rubilargo asociados a éstos se incrementó (Ueta 1994b). Los nidos de Rabilargo
construidos a una distancia de 100 metros del nido de un Gavilancito estaban
menos protegidos (tenían menos hojas que los cubrieran) que los nidos de
Rabilargo construidos a mayor distancia.
Ueta también descubrió algunos cambios de conducta cuando los rabilargos
engendraban en asociación con Gavilancitos Japoneses. Los Rabilargos que
anidaban cerca de los nidos del gavilancito sincronizaron su propio horario de
anidamiento con el del gavilancitos, mientras que los Rabilargos que procreaban
lejos de los nidos del gavilancito no lo hicieron (Ueta 2001). Los Rabilargos
que anidaban sin gavilancitos, usualmente defendían sus nidos de los
depredadores, mientras que aquéllos que anidaban con los gavilancitos,
normalmente no lo hacían, y podían alimentar a su crías más veces (Ueta
1999). Finalmente, los nidos del Rabilargo construidos a 100 metros de un nido de gavilancito eran menos
disimulados (tenía menos hojas cubriéndolos) que los nidos del Rabilargo
construidos más lejos.
Europa
En
España, Blanco y Tella (1997) estudiaron la anidación de la Chova Piquirroja (Pyrrhocorax
pyrrocorax) en asociación al Cernícalo Primilla (Falco naumanni) y
descubrieron que los nidos de Chova construidos dentro de las colonias del Cernícalo
tuvieron más del doble de éxito que aquellos construidos fuera de las colonias
de cernícalos (la mayoría de nidos de Chova que se encontraban fuera de las
colonias de cernícalos fueron atacadas por depredadores). Blanco y Tella también
condujeron un experimento en el que colocaron un Buho Real (Bubo bubo) de
peluche a 20 metros de distancia de los lugares que albergaban los nidos de cernícalos
y chovas a fin de comparar sus reacciones ante un depredador común. Los cernícalos
detectaron al depredador en todos los 19 ensayos mientras que los chovas sólo
lo hicieron en 2 casos. Incluso en estos dos casos, los chovas demoraron más
para detectar el depredador que los cernícalos.
En
varios países de Europa, se informa que la Paloma Torcaz (Columba palumbus)
anida en asociación al Alcotán Europeo (Falco subbuteo) (Collar 1978,
Bijlsma 1984; Bogliani et al. 1992, 1999). En las plantaciones de álamos al
norte de Italia, Bogliani et al. (1999) realizaron un experimento en el que
colocaron imitaciones de nidos de paloma (con huevos de codorniz) a diferentes
distancias de los nidos del alcotán para ver cuáles serían descubiertos por
los depredadores. Al cabo de 6 días, se revisó la supervivencia de los huevos
de estos nidos falsos. Durante el tiempo en que los alcotanes incubaron sus
huevos y cuando sus polluelos tenían menos de 15 días de nacidos, el índice
de supervivencia de los huevos en los nidos falsos de paloma era igual en todas
las distancias de los nidos de alcotán. No obstante, después de que los
polluelos de alcotán tenían 15 días de nacidos, la intensidad de la defensa
del nido por parte del alcotán padre aumentó al punto de reducir la depredación
sobre la imitación de nidos de la paloma ubicados cerca a los nidos del alcotán.
En ese momento, el 20% de los nidos ubicados a menos de 50 metros de distancia
de los nidos del alcotán perdieron huevos ante los depredadores, mientras que
el 70% de los nidos ubicados a más de 100 metros de los nidos del alcotán
perdieron huevos. En la zona de 50 metros que rodea los nidos del
alcotán, la predación en los nidos falsos de paloma disminuyó a medida que se
encontraban más cerca a los nidos de alcotán..
Bogliani
y colaboradores también estudiaron la anidación de las Palomas Torcaces en los
alrededores de los nidos del Alcotán Europeo. Se encontró hasta 6 nidos
activos de palomas cerca de cada nido activo de alcotán. Las palomas que
anidaron lejos de los nidos de alcotanes escondían sus nidos en el follaje,
mientras que las palomas que anidaron cerca de los nidos del alcotán no escondían
sus nidos. Más de dos terceras partes de las palomas pusieron huevos cuando los
alcotanes estaban incubando los suyos, aparentemente sincronizando el período
de nacimiento de sus propias crías al período en que los alcotanes defendían
con más vigor sus nidos.
Aunque
estos resultados muestran que los alcotanes redujeron la depredación en los
nidos de palomas, su relación no siempre fue positiva para las palomas.
Bogliani y colaboradores encontraron restos de depredación debajo de los nidos
de alcotanes que estudiaron y descubrieron que las palomas representaban el 15%
del total de aves que los alcotanes capturaban y consumían (determinado según
el peso total). Estos investigadores llegaron a la conclusión de que las
palomas que anidan cerca de los alcotanes eran vulnerables a la depredación por
parte de los alcotanes, pero que los beneficios del mayor éxito de anidación
excedieron los riesgos debido a que había gran cantidad de otros depredadores
en el área.
En
Finlandia, el Zarapito Real (Numenius arquata) anida en asociación con
el Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) (Norrdahl et al. 1995). Mientras
que el Cernícalo no es suficientemente grande para depredar los zarapitos
adultos, lo hace con los polluelos de zarapito (y muchos otros animales pequeños).
Entonces, cobra su precio por la protección que brinda a los zarapitos. En un
área de estudio de la zona agrícola de Ostrobosnia, Finlandia, Norrdahl et al.
(1995) descubrieron que un 5.5% de la alimentación de los cernícalos consistía
en polluelos de zarapito recién salidos del cascarón, mientras que otros
depredadores de nidos destruían el 9% de los nidos de zarapito. Entonces, estos
investigadores llegaron a la conclusión de que los zarapitos obtenían mejores
resultados al anidar bajo la protección del cernícalo que cuandolo hacía por
cuenta propia. Para seguir estudiando la depredación en los nidos de Zarapitos
y la protección que brindan los cernícalos, Norrdahl et al. (1995)
construyeron nidos artificiales de zarapitos (con huevos pardos de gallina) y
los colocaron en diferentes intervalos a lo largo de trayectos de 1200 metros
desde los nidos de cernícalos. Descubrieron que la depredación de
huevos era más alta lejos de los nidos del cernícalo que cerca a éstos.
El
Artico
En
las regiones árticas de Norteamérica, Europa y Asia, varias especies de gansos
y patos anidan en asociación con el Buho Nival (Nyctea scandiaca), el
Busardo Calzado (Buteo lagopus), el Halcón Peregrino (Falco
peregrinus), el Halcón Gerifalte (Falco rusticolus) y el Esmerejón
(Falco columbarius). El Buho Nival y el Busardo Calzado se alimentan
principalmente de ratones noruegos (Lemmus y Dicrostonyx). Por
esta razón, generalmente no se reproducen ni anidan con éxito cuando las
poblaciones de este tipo de ratones son bajas. Cuando esto ocurre, las aves que
anidan bajo su protección deben buscar otros protectores o sus huevos y
polluelos sufren una depredación mucho mayor (Summers et al. 1994; Tremblay et
al. 1997). Afortunadamente, el Halcón Peregrino, el Halcón Gerifalte y el
Esmerejón por lo general anidan todos los años y pueden brindar una
fuente más confiable de protección que los Buhos Nivales y los Busardos
Calzados.
Sin embargo, estos halcones no abundan tanto como antes (debido a las
actividades de los seres humanos), y han desaparecido en muchas áreas.
Entre
las aves que anidan junto con el Buho Nival se incluye el Ansar Nival (Chen
caerulescens), el Barnacla Carinegra (Branta bernicla), Barnacla Cuelliroja (Branta ruficollis), el Eider Común
(Somateria mollissima) y el Eider Real (Somateria spectabilis) (Syroechkovskiy 1977; Syroechkovskiy et al. 1991 ; Litvin 1985;
Dorogoi 1990; Summers et al. 1994, Menyushina 2000;
Ebbinge & Spaans 2002;
Quinn et al.
2003). Parmelee (1972, 1992) informa que en Canadá,
varias razas del Ansar Nival anidan en "la proximidad inmediata de los
Buhos Nivales que anidan, aun cuando los gansos disponen de áreas de anidación
ilimitadas [en cualquier lugar] y los buhos usualmente comienzan a anidar antes
de su llegada." Investigaciones subsecuentes han demostrado que los ansares nivales tienen mayor
éxito anidando cuando procrean a varios cientos de metros del búho
nival que cuando no lo hacen (Lepage et al. 1996; Tremblay et al. 1997; Bêty et al. 2001).
Se informa
que los Buhos Nivales "atacan casi todo lo que consideran una amenaza para
sus huevos o polluelos hasta una distancia de un kilómetro de su nido (Parmalee
1992)". Los ejemplos ilustran este punto. Tremblay et al. (1997) observaron
un Buho Nival que atacaba un Lobo Ártico (Canis lupus) que se encontraba
a 750 metros de su nido y que logró alejarlo. Summers et al. (1994)
descubrieron que los Buhos Nivales excluían típicamente a los Zorros
Azules (Alopex lagopus) en un radio de 200 a 300 metros de sus nidos y
hasta a 500 metros durante los años de gran abundancia de ratones noruegos.
Bêty et al. (2001) condujeron un experimento de campo para probar la idea de
que los Búhos Nivales reducen el riesgo de depredación de los Ansares Nivales
que anidan cerca de ellos. Ellos
colocaron nidos y huevos artificiales del Ansar Nival a varias distancias (menos
de 550 m) de los nidos de los Búhos Nivales, y también en áreas de control
sin Búhos Nivales. Después de 17 días, 38% de los nidos había sido depredado
en la zona de anidamiento del Búho Nival, mientras que 100% de los nidos había
sido depredado en las áreas de control sin nidos de Búhos Nivales. La cifra de 100% en la zona de control se obtuvo después de sólo 6 días.
En
la Isla Vaygach, Rusia Artica, se informa que la Barnacla Cariblanca (Branta
leucopsis) anida en asociación con el Busardo Calzado
(Syroechkovskiy et al. 1991). Durante 1986 y 1987, época en que los Busardos
Calzados no tuvieron polluelos en ese lugar porque la población de ratones
noruegos fue escasa, menos del 5% de los nidos de Barnacla Cariblanca
prosperaron (la mayoría de nidos de gansos que no prosperaron fueron víctimas
de los Zorros Azules). Sin embargo, en 1988, año en que la abundancia de
ratones noruegos fue promedio y los Busardos Calzados anidaron, el 77% de los
nidos de la Barnacla Cariblanca prosperó. Este último año, los investigadores
descubrieron 10 diferentes colonias de Barnacla Cariblanca, cada una de las
cuales incluía hasta 20 nidos. Todos estaban ubicados cerca a los Busardos
Calzados (Syroechkovskiy et al. 1991). Otras aves que se sabe anidan
junto con el Busardo Calzado son la Barnacla Cuelliroja,
el Ansar Careto (Anser albifrons) y el Ansar Nival (Kretchmar
1965; Dement'ev & Gladkov 1967; Parmelee 1972).
En
el Artico, no se han estudiado las asociaciones de anidación protectoras de
aves con halcones con la frecuencia que se ha hecho con los buhos y gavilanes.
No obstante, se dispone de evidencia suficiente para sugerir que algunas aves
dependen de éstas para su protección. Por ejemplo, en Rusia Artica, se informa
que la Barnacla Cuelliroja construye sus nidos en colonias a una distancia de
100 metros de los nidos del halcón peregrino (Kretchmar 1965; Dement'ev
y Gladkov
1967; Prop y Quinn 2003), y se dice que el ansar careto algunas veces construye sus nidos
cerca a los nidos de los Esmerejones y otros halcones (Dement'ev & Gladkov
1967). Quinn
y Kokorev (2002) reportan que los nidos de la Barnacla Cuelliroja ubicados
a menos de 20 metros del refugio de un halcón peregrino nunca fueron
depredados, y la probabilidad de que el nido de una Barnacla sea depredado
por otros animales se incrementa a medida que aumenta la lejanía de un
refugio de este tipo. En
Suecia, Wiklund (1982) encontró que los
Zorzales Reales (Turdus pilaris) que anidaban cerca de Esmerejones perdieron menos nidos en manos de los
depredadores y, por consiguiente, produjeron en promedio más pichones por nido
que los Zorzales Reales que anidaron sin Esmerejones. Esta asociación también
fue beneficiosa para los Esmerejones, ya que estos halcones lograron emplumar en
promedio un polluelo más por pareja de Esmerejones cuando anidaban cerca de los
Zorzales Reales, que cuando anidaban lejos de estos (Wiklund 1979, referirse
también a Slagsvold 1980ab).
Discusión
y Conclusiones
En
base a los diferentes ejemplos antes citados, hemos observado que varias aves
anidan junto con gavilanes, buhos y halcones y que al hacerlo a menudo
incrementan la supervivencia de sus propios nidos y polluelos. De hecho, el
simple hecho de que una ave se encuentre anidando cerca de un ave de rapiña no
prueba de por sí que el ave de rapiña proteja al ave y a su nido.
Por ejemplo, si es difícil encontrar un sitio de anidamiento especial y éste
es elegido tanto por un ave de rapiña como por otro pájaro, el pájaro podría
anidar cerca del ave de rapiña porque no tenía opción de hacerlo en otra
parte (Donazar et al. 1996; Quinn et al. 2003). Asimismo, si tanto el ave de rapiña como la otra ave optaron por anidar en un
área de poco riesgo de depredación que es adyacente a un área de alto riesgo
de depredación, más nidos ubicados cerca al ave de rapiña sobrevivirán aun
cuando el ave de rapiña no protega el nido de la otra ave (Bogliani et al.
1999). A fin de demostrar que un gavilán, buho o halcón realmente protege el
nido de otra ave, deben realizarse estudios de campo minuciosos en los que se
compare el éxito de anidación de las aves que anidan cerca a aves de rapiña
con el éxito de anidación de las que anidan lejos de éstas, mientras que los
demás factores se mantienen constantes. En muchos de los estudios antes
citados, se observa dicha prueba.
Los
gavilanes, buhos y halcones brindan por lo menos dos servicios a las aves que
anidan junto a ellos. En primer lugar, la naturaleza formidable de estas aves de
rapiña y la defensa airada de sus propios nidos alejan a muchos depredadores
del área, disminuyendo así la posibilidad de que los depredadores encuentren
los nidos de las otras aves. En segundo lugar, debido a que los ojos de las aves
de rapiña son más agudos que los de la mayoría de las demás aves, pueden
detectar a los predadores con anticipación y, por ende, dar a las aves que
anidan junto a éstas más tiempo para prepararse para un posible encuentro con
el depredador.
No obstante, anidar cerca a un ave de rapiña puede ser
perjudicial ya que con frecuencia aumenta el riesgo de que el ave más débil o
sus polluelos sean cazados por el ave de rapiña. En consecuencia, se espera que
las aves aniden bajo la protección de aves de rapiña sólo cuando el riesgo
estimado de otros depredadores de nidos exceda el del ave de rapiña (Haemig
1997, 1999, 2001). Por consiguiente, podría esperarse que los pájaros aniden bajo la protección
del ave de rapiña principalmente cuando el riesgo estimado de otros
depredadores de nidos excede el riesgo de estar cerca del ave de rapiña (Haemig
1997, 1999, 2001). El riesgo de depredación del ave de rapiña puede variar y
depender de muchos factores como la disponibilidad de presas alternativas
(Larsen 2000;
Ebbinge & Spaans 2002), la presencia de coberturas donde el pájaro asociando podría
esconderse él y su nido del ave de rapiña (Suhonen et al. 1994; Wheelwright et
al. 1997), y diferencias de tamaño del cuerpo de los dos pájaros (Suhonen te
al 1994; Norrdahl et al. 1995). El riesgo de depredación de otros depredadores
de nidos también puede variar dependiendo de estos y de otros factores tales
como la abundancia de otros depredadores (Haemig 1997, 1999).
Las
aves también anidan con otras clases de animales formidables, como es el caso
de las hormigas, abejas, abispas, cocodrilos, arañas, págalos, gaviotas y
termitas, y reciben protección de éstas como lo hacen de las aves de rapiña.
Una revisión global de estos animales protectores de nidos de aves realizada
por Haemig (2001) aboga por su uso en la conservación de la biodiversidad y
manejo de la fauna y flora a fin de ayudar a las aves a sobrevivir al número
cada vez mayor de depredadores de nidos, lo que a menudo es el resultado de
modificaciones del medio ambiente por parte del ser humano. Cabe destacar que si bien las plantas han sido reconocidas durante mucho
tiempo como protecciones de los nidos de aves, a menudo se ha incorporado la
manipulación de la vegetación en las estrategias de manejo de la fauna para
disminuir la depredación de los nidos de las aves, el papel de animales
formidables como protectores de nidos de aves ha sido mayormente ignorado por
las personas a cargo del manejo de la fauna, y no se ha hecho ningún esfuerzo
por usarlos intencionalmente en los programas para disminuir las proporciones de
depredación de los nidos de otras aves (Haemig 2001). Animales formidables como los gavilanes, búhos y halcones representan un
potencial recurso sin explotar que podría ser desarrollado y utilizado por los
encargados del manejo de la fauna para ayudar a conservar la biodiversidad
característica de las aves (Haemig 2001).
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el documento de Quinn y Kokorev contiene una falsa afirmación de
prioridad. Estos autores no citan al menos 3 publicaciones previas (Haemig
1997, 1999, 2001) que reportan que el anidamiento se socia a los riesgos
del intercambio a causa de depredadores y huéspedes agresivos, sino que
sostienen erróneamente que son los primeros en encontrar evidencia que
sugiere estos intercambios.]
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Autor:
Dr. Paul D. Haemig (PhD en Ecología Animal) Ecology Online
La
mención correcta es:
Haemig
PD 2008 Gavilanes,
Buhos y Halcones que Protegen Aves que Anidan.
ECOLOGIA.INFO #3
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