Halcones Monteses Simpátricos del
Género Micrastur
Nota:
Esta revisión en línea es actualizada
y revisada en forma continua, a penas se cuenta con los resultados de
nuevas investigaciones científicas. Por lo tanto, este artículo presenta
información actualizada sobre el tema.
Los halcones monteses o
guaquillos del género Micrastur sólo se encuentran en los bosques
tropicales y subtropicales del Hemisferio Occidental.
Este grupo de 7 razas provenientes de Tamaulipas, México, de sur a
norte de Argentina, Paraguay y del estado más sureño de Brasil, Río Grande
do Sul.1
Aunque los halcones monteses son miembros de la familia
de aves Falconidae, no se parecen a los halcones normales.
Por el contrario, se parecen a los halcones Accipiter de la
familia de aves Accipitridae.
Tanto los halcones monteses como los halcones Accipiter tienen
colas largas y alas cortas, adaptadas para maniobrar entre la densa
vegetación de los bosques donde viven.
En contraste, los halcones y los gavilanes que normalmente viven en
campo abierto tienen alas largas y colas cortas.
Los halcones monteses se
alimentan principalmente de pájaros, mamíferos y reptiles.
Al igual que los halcones Accipiter, a menudo cazan su presa
sentándose sigilosamente en las ramas de los árboles, esperando que sus
víctimas aparezcan. Cuando estas
llegan, los halcones monteses rápidamente las emboscan, mientras intentan
cogerlos volando durante una breve persecución.
Sin embargo, los halcones monteses también utilizan otras técnicas
para cazar presas, como persiguiendo presas a pie (Thorstrom 2000),
siguiendo enjambres de hormigas guerreras (Willis et al. 1983, véase más
adelante), y por el señuelo acústico de las aves (Smith 1969, Atkinson
1997).
Además de sus colas largas y
alas cortas, los halcones monteses cuentan con otras adaptaciones para vivir
en los bosques tropicales dónde la densa vegetación y los niveles bajos de
luz pueden dificultar que vean a sus presas.
Sus oídos tienen aberturas más grandes que otros halcones, lo cual
les otorga una audición extraordinaria que les permite detectar bien a su
presa por el sonido. El collarín de plumas facial también puede ayudar a su
audición, como en los búhos (Bierregaard 1994).
Los halcones monteses anidan en
los agujeros de los árboles y precipicios (Thorstrom et al. 1990, 2000ab,
2001; Baker et al. 2000). El
tamaño usual de la nidada es 2 o 3 huevos (Thorstrom et al. 1990, 2000ab,
2001).
Los halcones monteses son
sigilosos y es difícil observarlos. Por esta razón, la información sobre sus
hábitos es reducida en comparación con la mayoría de aves de rapiña. Sólo
dos especies han sido adecuadamente estudiadas: El halcón montés agavilanado
(Micrastur ruficollis) y el halcón montés collarejo (Micrastur
semitorquatus). Los halcones monteses collajeros son 3 a 4 veces más
grande que los halcones monteses agavilanados.
En algunos bosques tropicales, se encuentran ambas clases de halcones
monteses. Cuando 2 o más especies viven en la misma área, los ecólogos
afirman que son simpátricos.
En este artículo, se comparan los hábitos de los halcones monteses
agavilanados y los halcones monteses collarejos simpátricos y se discuten
las diversas e importantes características que los diferencian.
Asimismo, se mencionan brevemente las interacciones con algunos de
los oros halcones monteses.
Hábitats Preferidos
En Guatemala, el halcón montés
collarejo se encuentra en una gran variedad de bosques tropicales,
incluyendo bosques maduros, márgenes de los bosques y bosques secundarios y
bosquecillos (Thorstrom 2000). Por el contrario, el halcón montés
agavilanado se encuentra generalmente restringido a bosques maduros (Thorstrom
2000).
Sin embargo, en América del Sur,
el halcón montés agavilanado vive en otros tipos de bosques.
Por ejemplo,
en la Amazonía aparecen el más a menudo en bosques de segundo crecimiento,
bosques en galería, bosques pantanosos intercalados, bosques semi-deciduos y
en los límites de los bordes, mientras que halcón montés cabecigrís
estrechamente relacionado (Micrastur gilvicollis), se encuentra en
bosques tropicales maduros (Bierregaard 1994). En
Acre, Brasil, se ha reportado que el halcón montés agavilanado prefiere
“tipos de bosques disturbado, tanto bosques naturales secundarios como
aquellos creados por el hombre, incluyendo bosques de bambú y bosques más
abiertos en temporadas secas en afloramientos rocosos", mientras que el
halcón montes críptico (Micrastur mintoni)
recientemente descubierto es "fuertemente asociado con bosques de tierra
firme no disturbados con subsuelo denso” (Whittaker 2002).
En lugares donde el halcón
montés collarejo es el simpátrico con el halcón montés dorsigrís (Micrastur
mirandollei), estrechamente relacionado al primero, por ejemplo en la
Amazonía y en el Bosque Atlántico de Sudoeste del Brasil, se dice que las
dos especies difieren en la altura de los lugares donde se posan: El
mirandollei ocupa las capas superiores del bosque y el semitorquatus
ocupa los arbustos y arboles pequeños del bosque (Bierregaard 1994).
Thorstrom (2000) estudió los hábitos alimenticios de los
halcones monteses agavilanados y los halcones monteses collarejos
simpátricos del bosque tropical desarrollado semi-deciduo del Parque
Nacional Tikal de Guatemala, encontrando algunas similitudes, pero también
significativas diferencias.
La presa principal del halcón montés collarejo
eran los mamíferos, particularmente las ardillas (Sciurus deppei y
Sciurus yucatanensis),
seguidos de los pájaros y los reptiles (Figura
1). La presa principal del halcón montés
agavilanado eran los reptiles, sobre todo los lagartos, seguidos por los
pájaros y los insectos, mamíferos y anfibios.
El halcón montés collarejo
casaba mayor cantidad de especies, que eran más grandes y dentro de un rango
mayor al del halcón montés agavilanado. Por ejemplo, el tamaño de la presa
de los halcones monteses collarejos variaba desde una rana (20 gramos) hasta
un guajolote ocelado (Agriocharis ocellata) de
3 kilogramos. Se capturaron muchos otros pájaros grandes, incluyendo
cojolites (Penelope purpurascens), chachalacas comunes (Ortalis
vetula) (Figura 2), hocofaisanes
(Crax rubra), tinamúes (Crypturellus spp.), tucán piquiverde (Ramphastos
sulfuratus), pitorreales (Pteroglossus torquatus), y charas papán
(Psilorhinus morio). Por el contrario, el tamaño de la presa de los
halcones monteses agavilanados variaba desde un insecto (1.5 gramos) hasta
palomas (160 gramos).
Algunos halcones monteses
variaban la dieta promedio antes mencionada. Por ejemplo, Thorstrom (2000)
observó un halcón montés collarejo adulto que ayudaba a una pareja de
halcones monteses collarejos a alimentar a su dos crías, de 4 a 11 semanas
después que estos echaron plumas (dejaron el nido).
Este halcón montés adulto mostró una preferencia por cazar tucanes.
De las 36 presas que entregó a las jóvenes aves, 27 eran tucanes pico
de canoa y 2 pitorreales. Algunos
días les dio 2 tucanes a las crías.
Thorstrom (2000) informó que el
halcón montés agavilanado normalmente cazaba su presa mediante vuelos
sorpresa posándose en lugares escondidos. A pesar que el halcón montés
collarejo también usaba este método de caza, Thorstrom observó que usaba
otras técnicas como correr en el piso entre los árboles detrás de su presa y
cazar caminando sobre grandes ramas de árboles.
Él supuso que las piernas largas del halcón montés collarejo y su
larga cola arqueada, le daban una mayor capacidad de maniobrar para cazar su
presa caminando.
El halcón montés agavilanado más pequeño se alimentaba de
insectos con más frecuencia que el halcón montés collarejo más grande. Ocho
por ciento de las presas de los halcones monteses agavilanados hembras, de
las crías y los pichones del Parque Nacional Tikal eran insectos, mientras
que no se reportó ningún insecto en la dieta del halcón montés collarejo (Thorstrom
2000). En el mismo parque, Thorstrom et al. (2000a) observaron 8 halcones
monteses agavilanados jóvenes asociándose con enjambres de hormigas
cazadoras (Eciton
spp.), 3 a 4 semanas después que obtuvieron sus
plumas. Estos halcones monteses jóvenes normalmente se posaban de 1 a 2
metros sobre el enjambre de la hormiga, y se alimentaban de cucarachas,
grillos y escarabajos que huían del ejército de hormigas. Thorstrom y sus
colegas también observaron que estos halcones jóvenes cazaban pequeños
pájaros atraídos a menudo por los enjambres de las hormigas cazadoras.
Otros observadores confirman que
el halcón montés agavilanado se asocia frecuentemente con las hormigas
cazadoras. Willis et al. (1983) encontraron más halcones monteses
agavilanados que seguían a las hormigas en " los bosques mésicos en el
centro y sur del Brasil," mientras
en los bosques húmedos de la Amazonía alta este hecho ocurrió en muy pocas
ocasiones. En la Reserva Ducke, Amazonas, Brasil, estos investigadores
informaron haber visto uno o más halcones monteses agavilanados asociados
con las hormigas cazadoras en 78 ocasiones diferentes.
En el Parque Nacional del Manu en la región de Amazónica de Perú,
Robinson (1994) observó dos veces halcones monteses agavilanados asociados
con enjambres de hormigas cazadoras, y vio que uno de estos raptores atrapó
un saltamontes grande que huía de las hormigas.
Los halcones monteses collarejos se observan con menos frecuencia en
los enjambres de hormigas cazadoras que los halcones monteses agavilanados
y, cuando se encuentran, parecen estar más interesados en atrapar a los
pájaros que siguen a las hormigas que en los insectos que huyen (Willis et
al. 1983).
Preferencias en los Lugares de Anidamiento
En el Parque Nacional Tikal, Thorstrom
(2001) encontró que el halcón montés collarejo anidaba en arboles más
grandes que el halcón montés agavilanado. El explicó que esta diferencia se
debe a que el halcón montés collarejo es más grande que el halcón montés
agavilanado, y por lo tanto necesita las grandes cavidades para anidar que
se encuentran en los arboles más altos.
Sus enemigos
En Guatemala, Thorstrom et al. (2000a) informaron sobre la
depredación de jóvenes halcones monteses agavilanados que recientemente han
adquirido sus plumas, 2 o 3 días después que dejaron el nido. Uno fue
muerto por un zorro gris (Urocyon
cinereoargenteus), y el otro por una boa (Boa
constrictor).
Notas a pie de página
1. Las
7
especies del género Micrastur son: El halcón montés agavilanado (Micrastur
ruficollis), halcón montés cabecigrís (Micrastur gilvicollis),
halcón montés plomizo (Micrastur plumbeus), halcón montés dorsigrís (Micrastur
mirandollei), halcón montés collarejo (Micrastur semitorquatus),
halcón montés de Buckley
(Micrastur buckleyi)
y
halcón montes críptico (Micrastur mintoni).
Se ha observado y fotografiado al halcón montés collarejo aguas abajo del
Valle de Río Grande en Texas, EE.UU. (Bensten - Rio Grande Valley State Park,
Condado de Hidalgo), pero se desconoce si la especie se reproduce en ese
lugar (Lasley et al. 1994).
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Información sobre esta Revisión
Esta revisión también está disponible en los siguientes idiomas:
inglés
portugués
Autor: Dr. Paul D.
Haemig (PhD en Ecología Animal) Ecology Online
Artista: Bardo U. Méndez R. (México).
La mención correcta es:
Haemig PD
2008
Halcones Monteses Simpátricos del
Género Micrastur. ECOLOGIA.INFO
#8.
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