El
Jaguar y el Puma Simpátricos
Nota:
Esta revisión
en línea es actualizada y revisada en forma continua, a penas se cuenta
con los resultados de nuevas investigaciones científicas.
Por lo tanto, este artículo presenta información actualizada sobre el
tema.
Únicamente
dos especies de felinos grandes viven en el Nuevo Mundo: el jaguar o tigre (Panthera
onca) y el puma (Puma concolor). Ambas especies aparecen en
bosques tropicales y sabanas.
Cuando dos o más especies viven juntas en la misma área,
los ecólogos dicen que son simpátricos. En el presente artículo, se comparan
los hábitos del jaguar y el puma simpátricos y se examinan las varias formas
importantes en las que se diferencian entre sí.
Dificultades
para estudiar el Jaguar y el Puma Simpátricos
Sin
embargo, antes de comenzar nuestra revisión y síntesis de literatura hay que
tomarse el tiempo para considerar la cantidad de problemas que los
investigadores afrontan al tratar de estudiar al jaguar y el puma simpátricos.
Debido al hecho de que ambos felinos abarcan territorios extensos, cualquier
investigador que limite su estudio a una localidad probablemente encuentre sólo
algunos ejemplares de cada especie felina. Esto no es bueno, ya que resulta difícil
sacar conclusiones generales de un pequeño número de ejemplares. Incluso, en
muchos casos, no se provee al investigador de fondos suficientes que permitan el
muestreo de otras localidades.
Otro
problema es que muchos de los animales de los que se alimentan el jaguar y el
puma también son cazados por el hombre. En muchas áreas, la caza excesiva y la
caza furtiva han diezmado las poblaciones de presas. En dichas localidades, el
jaguar y el puma pueden no estar en condiciones de adaptarse a diferentes
alimentos porque la abundancia general de presas es tan baja que deban cazar
cualquier animal que encuentren (incluido el ganado). Además, el jaguar y el
puma mismos son objeto de una cacería considerable e ilegal por parte del
hombre en algunas áreas. Cuando esto sucede, las poblaciones de estos grandes
felinos pueden reducirse demasiado en comparación con el suministro de
alimentos que no compiten entre sí y por lo tanto pueden no diferenciarse tanto
en sus hábitos de alimentación como bajo condiciones naturales.
El
mejor lugar para estudiar el jaguar y el puma simpátricos son áreas
inexpugnables en las que ni estos grandes felinos ni los animales de los que se
alimentan hayan sido diezmados por efectos de la cacería o colocación de
trampas. Lamentablemente, cada vez resulta más difícil encontrar tales áreas
en nuestro mundo moderno.
Hábitos Alimenticios Generales
La principal
presa del jaguar y del puma son los mamíferos, y ambos gatos comen un diverso
número de especies mamíferas (Emmons 1987; Aranda y Sánchez Cordero 1996;
Chinchilla 1997; Taber et al. 1997; Farrell et al. 2000; Núñez et al 2000). Sin
embargo, si bien los dos gatos a menudo se alimentan de las mismas especies de
presa, frecuentemente el puma se alimenta más de ciertos animales y el jaguar de
otros. Además, ambos gatos prefieren presas de diferente tamaño. A
continuación detallaremos estas diferencias.
Diferencias en las
Dimensiones Corporales y el Tamaño de la Presa
El jaguar es el
gato más grande del Hemisferio Occidental y puede dominar presas mas grandes que
el puma. El puma, sin embargo, tiene una mayor distribución geográfica que el
jaguar, desde Alaska y el Norte de Canadá hasta la región más meridional de
América del Sur. Iriarte et al. (1990) compararon la proporción del largo de la
cabeza con el largo del cuerpo del puma en toda su distribución geográfica, y
encontraron que el tamaño del cuerpo del puma se vuelve más pequeño en áreas
dónde se encuentra el jaguar simpátrico. Esta disminución en el tamaño del
cuerpo del puma también está en correlación con una disminución en el tamaño del
cuerpo de su presa.
Cuando es simpátrico con el jaguar, el puma generalmente
prefiere las presas de tamaño mediano o más pequeño, mientras que el jaguar
muestra preferencia por las presas más grandes (Taber et al. 1997; Maxit 2001;
Polisar et al. 2003). Por ejemplo, en los llanos de Venezuela, Scognamillo et
al. (2003) descubrieron que el jaguar seleccionaba principalmente presas
grandes (más de 15 kilogramos), mientras que el puma elegía principalmente
presas medianas (1-15 kilogramos).
Depredación del Tapir
Las tres especies
de tapires (Tapiridae) del Nuevo Mundo (también llamados dantas, antas, sacha
vacas o sacha huagras) son los mamíferos de tierra nativos más grandes de los
Neotropicos y los últimos sobrevivientes de la megafauna del Pleistoceno de
Centro y Sur América (Fragoso y Huffman 2000). Los tapires son una presa más
frecuentemente para el jaguar que para el puma (Roth 1941; Schaller 1983;
Mondolfi y Hoogestijn 1986; Crawshaw y Quigley 1984; Taber et al. 1997).
Una
posible explicación es que ese jaguar, siendo más grande que el puma, tiene
mayor capacidad de dominar una presa más grande que el puma. Otra posible
explicación es que el jaguar encuentra tapires más a menudo que el puma, ya que
tanto el jaguar como los tapires usan los hábitats acuáticos con mayor
frecuencia que el puma (véase líneas abajo; Bodmer 1991; Salas 1996).
Depredación del Venado
El puma se
alimenta de venados con mayor frecuencia que el jaguar (Aranda & Sanchez Cordero
1996; Chinchilla 1997, Maxit 2001; Scognamillo et al. 2003).
Por ejemplo, en los
llanos de Venezuela, los venados cola blanca (Odocoileus virginianus) son
también denominados venados llaneros, venados de cornamenta o lluichucuna y
constituyen el 21% de la biomasa consumida por el puma, pero sólo el 7% de la
biomasa consumida por el jaguar (Scognamillo et al. 2003). Si bien estos
resultados pueden indicar que el puma es un asesino más eficaz del ciervo,
existe otra posible explicación. Scognamillo et al. (2003) sugieren que el
puma
encuentra venados de cola blanca más a menudo que el jaguar, porque estos
ciervos usan hábitats abiertos que comúnmente son menos visitados por el jaguar.
En áreas
protegidas de la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, restos de venados
cola blanca han sido encontrados en excrementos de pumas con una frecuencia tres
veces superior que en excrementos de tigres y también se han encontrado restos
de temazates (Mazama species) en excrementos de pumas con una frecuencia
6 veces superior que en las heces de tigres (Novack et al. 2005).
Depredación de los
Pecaríes
El jaguar se
alimenta con mayor frecuencia de los pecaríes que el
puma (Aranda y Sanchez
Cordero 1996; Chinchilla 1997, Maxit 2001; Scognamillo et al. 2003).
En los llanos de Venezuela, Scognamillo et al. (2003) descubrieron que mientras
que el jaguar se alimentaba de sajínos adultos (Tayassu
tajacu) con mayor frecuencia que el puma,
el puma buscaba más sajínos jóvenes que el jaguar.
Depredación de Reptiles
Acorazados
Los reptiles
grandes que tienen coraza constituyen una parte significativa de la dieta del
jaguar, pero una parte insignificante de la dieta del puma (Guggisberg
1975; Mondolfi & Hoogestijn 1986; Emmons 1987,1989; Carrillo et al. 1994; Maxit
2001; Scognamillo et al. 2003). Entre los reptiles grandes que tienen coraza se incluyen los caimanes,
cocodrilos y tortugas de agua y tierra.
En la actualidad, los reptiles con
coraza son relativamente escasos, pero eran más abundantes en el pasado, antes
de ser despiadadamente cazados por el hombre. El hábito del jaguar de
alimentarse considerablemente de estas presas únicas se debe a su propia anatomía
única.
Por ejemplo, la cabeza inusualmente grande del jaguar (en comparación
con los demás felinos grandes) y sus dientes caninos poderosos están
sorprendentemente adaptados para triturar los caparazones duros de las tortugas
de tierra y agua, así como traspasar los integumentos extremadamente
resistentes de los caimanes y cocodrilos (Biknevicius and Van
Valkenburgh 1996). En contraste, el puma tiene una cabeza
relativamente pequeña y dientes caninos relativamente delgados (Emmons
1987,1989).
Emmons (1989) estima que una sola tortuga grande puede satisfacer
las necesidades alimentarias diarias del jaguar ascendentes a 1.4 kilogramos de
carne.
En los llanos de
Venezuela, tanto el jaguar como el puma se alimentan de caimanes blancos (Caiman
crocodilus) que pesan menos de 15 kilogramos, pero solo el jaguar caza
caimanes blancos que pesan más de 15 kilogramos (Scognamillo et al. 2003).
Depredación de Mamíferos
Espinosos
El tigre también
se especializa en comer mamíferos espinosos. Por ejemplo, en la Reserva de la
Biosfera Maya de Guatemala, restos de armadillos (Dasypus novemcinctus)
fueron encontrados en heces de tigres con una frecuencia 6 superior que en heces
de pumas (Novack et al. 2005).
Depredación de Monos
En la Reserva de
la Biosfera Maya de Guatemala, restos de monos arañas (Ateles geoffryii)
y saraguatos (Alouatta pigra) fueron encontrados en excrementos de pumas
con una frecuencia siete veces mayor que en excrementos de tigres (Novack et al.
2005). En el Parque Nacional Corcovado de Costa Rica, Chinchilla (1997) también
se encontró que los restos de monos se hallaban con mayor frecuencia en los
excrementos de los pumas que en los de los tigres.
Diferencias en el Hábitat
El jaguar usa hábitats cercanos al agua con más frecuencia que el puma. Por
ejemplo, Emmons (1987) comparó el uso de hábitats del jaguar y el puma a lo
largo de un río tributario del Río Amazonas en la zona oriental del Perú y
descubrió que el jaguar utilizaba hábitats cercanos al agua con más
frecuencia que el puma. En la selva tropical lejos del río, Emmons descubrió
huellas de jaguar 35 días y huellas de puma 32 días, lo que sugiere un uso
similar de este hábitat por parte de estos dos felinos. No obstante, a lo largo
de las márgenes de lagos y ríos, Emmons descubrió huellas de jaguar 39 días
y huellas de puma sólo 5 días. Además, esta investigadora informó que sólo
una vez vio un puma en campo abierto cerca al río tomando sol sobre un tronco,
mientras que vio jaguares con más frecuencia descansando, tomando sol o
caminando cerca a las playas de los ríos y lagos y que sus huellas podían ser
seguidas durante miles de kilómetros a lo largo de playas y bancos de lodo
expuestos durante la estación seca.
Entonces, la capacidad del jaguar para
explotar los recursos de reptiles que alguna vez fueron abundantes en los trópicos
(véase Punto 4 que antecede) se correlaciona con su uso más frecuente de los hábitats
cercanos al agua (Emmons 1987, 1989). Las observaciones hechas por otros
investigadores guardan coherencia con las conclusiones de Emmons. Por ejemplo,
en la región pantanosa de Brasil, Schaller y Crawshaw (1980) informaron que
generalmente hay más pumas en áreas de vegetación seca, mientras que hay más
jaguares en áreas de vegetación húmeda.
En grandes trozos
de bosque con un área mayor a las 300 hectáreas en los llanos Venezolanos, tanto
el jaguar como el puma se ubican normalmente dentro de 500 metros del borde del
bosque (Scognamillo et al. 2003). Sin embargo, existe el doble de probabilidades
de encontrar a un jaguar que a un puma en las zonas más profundas del bosque (es
decir más de 500 metros del borde del bosque).
Diferencias Temporales
En los llanos de
Venezuela, tigres y pumas poseen diferencias significativas en cuanto a sus
patrones de actividad. Ambos felinos son más activos (es decir, se movilizan
más) durante la noche que durante el día. Sin embargo, en la temporada de
lluvias, los tigres son más activos que los pumas durante el día, mientras que
los pumas son más activos que los tigres durante la noche (Scognamillo et al.
2003). En la temporada seca, los pumas son más activos que los tigres tanto
durante el día como durante la noche (Scognamillo et al. 2003).
Una explicación
para el mayor movimiento de los pumas en la noche es que estos cazan presas más
pequeñas y menos detectables que los tigres, por lo que deben dedicar más tiempo
a su búsqueda (Scognamillo et al. 2003).
Depredación de
Mesocarnívoros
Al igual que
otros carnívoros mamíferos grandes, tanto el jaguar como el puma se alimentan de
carnívoros más pequeños (Palomares & Caro 1999). Por ejemplo, en un estudio
realizado en México, la segunda presa encontrada con más frecuencia en las
guaridas de jaguares y pumas fue el coatí
(Nasua nasua), también llamado achuni, cuzumbo, pizote o tejón (Aranda &
Sanchez-Cordero 1996). En otro estudio mexicano, la depredación
del jaguar y el puma ocasionó aproximadamente la mitad de toda la mortalidad de
coatíes adultos (Hass & Valenzuela 2002).
En la Reserva de
la Biosfera Maya de Guatemala, se encontraron restos de coatíes en excrementos
de tigres con una frecuencia 22 veces superior que en excrementos de pumas (Novack
et al. 2005).
En los llanos de Venezuela, restos del mapache u osito lavador (Procyon cancrivorus) fueron
encontrados en 5% de las excretas de jaguares (Scognamillo et al. 2003). Además,
desde Venezuela y Costa Rica se informa sobre la depredación del
ocelote (Leopardus
pardalis) por parte del jaguar (Mondolfi & Hoogestijn 1986; Chinchilla
1997).
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Información
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Esta
revisión también está disponible en los siguientes idiomas:
inglés portugués
Autor:
Dr. Paul D. Haemig (PhD en Ecología Animal) Ecology Online
La
mención correcta es:
Haemig
PD 2008
El
Jaguar y el Puma Simpátricos. ECOLOGIA.INFO
#6
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