Haemig PD  (2008)   El Jaguar y el Puma Simpátricos. ECOLOGIA.INFO 6

 

 

El Jaguar y el Puma Simpátricos

Nota: Esta revisión en línea es actualizada y revisada en forma continua, a penas se cuenta  con los resultados de nuevas investigaciones científicas.  Por lo tanto, este artículo presenta información actualizada sobre el tema.

Únicamente dos especies de felinos grandes viven en el Nuevo Mundo: el jaguar o tigre (Panthera onca) y el puma (Puma concolor).  Ambas especies aparecen en bosques tropicales y sabanas.

Cuando dos o más especies viven juntas en la misma área, los ecólogos dicen que son simpátricos.  En el presente artículo, se comparan los hábitos del jaguar y el puma simpátricos y se examinan las varias formas importantes en las que se diferencian entre sí.

Dificultades para estudiar el Jaguar y el Puma Simpátricos

Sin embargo, antes de comenzar nuestra revisión y síntesis de literatura hay que tomarse el tiempo para considerar la cantidad de problemas que los investigadores afrontan al tratar de estudiar al jaguar y el puma simpátricos. Debido al hecho de que ambos felinos abarcan territorios extensos, cualquier investigador que limite su estudio a una localidad probablemente encuentre sólo algunos ejemplares de cada especie felina. Esto no es bueno, ya que resulta difícil sacar conclusiones generales de un pequeño número de ejemplares. Incluso, en muchos casos, no se provee al investigador de fondos suficientes que permitan el muestreo de otras localidades.

Otro problema es que muchos de los animales de los que se alimentan el jaguar y el puma también son cazados por el hombre. En muchas áreas, la caza excesiva y la caza furtiva han diezmado las poblaciones de presas. En dichas localidades, el jaguar y el puma pueden no estar en condiciones de adaptarse a diferentes alimentos porque la abundancia general de presas es tan baja que deban cazar cualquier animal que encuentren (incluido el ganado). Además, el jaguar y el puma mismos son objeto de una cacería considerable e ilegal por parte del hombre en algunas áreas. Cuando esto sucede, las poblaciones de estos grandes felinos pueden reducirse demasiado en comparación con el suministro de alimentos que no compiten entre sí y por lo tanto pueden no diferenciarse tanto en sus hábitos de alimentación como bajo condiciones naturales.

El mejor lugar para estudiar el jaguar y el puma simpátricos son áreas inexpugnables en las que ni estos grandes felinos ni los animales de los que se alimentan hayan sido diezmados por efectos de la cacería o colocación de trampas. Lamentablemente, cada vez resulta más difícil encontrar tales áreas en nuestro mundo moderno.

Hábitos Alimenticios Generales

La principal presa del jaguar y del puma son los mamíferos, y ambos gatos comen un diverso número de especies mamíferas (Emmons 1987; Aranda y Sánchez Cordero 1996; Chinchilla 1997; Taber et al. 1997; Farrell et al. 2000; Núñez et al 2000).  Sin embargo, si bien los dos gatos a menudo se alimentan de las mismas especies de presa, frecuentemente el puma se alimenta más de ciertos animales y el jaguar de otros.  Además, ambos gatos prefieren presas de diferente tamaño.  A continuación detallaremos estas diferencias. 

Diferencias en las Dimensiones Corporales y el Tamaño de la Presa

El jaguar es el gato más grande del Hemisferio Occidental y puede dominar presas mas grandes que el puma.  El puma, sin embargo, tiene una mayor distribución geográfica que el jaguar, desde Alaska y el Norte de Canadá hasta la región más meridional de América del Sur.  Iriarte et al. (1990) compararon la proporción del largo de la cabeza con el largo del cuerpo del puma en toda su distribución geográfica, y encontraron que el tamaño del cuerpo del puma se vuelve más pequeño en áreas dónde se encuentra el jaguar simpátrico.  Esta disminución en el tamaño del cuerpo del puma también está en correlación con una disminución en el tamaño del cuerpo de su presa.

Cuando es simpátrico con el jaguar, el puma generalmente prefiere las presas de tamaño mediano o más pequeño, mientras que el jaguar muestra preferencia por las presas más grandes (Taber et al. 1997; Maxit 2001; Polisar et al. 2003). Por ejemplo, en los llanos de Venezuela, Scognamillo et al. (2003) descubrieron que el jaguar seleccionaba principalmente presas grandes (más de 15 kilogramos), mientras que el puma elegía principalmente presas medianas (1-15 kilogramos).

Depredación del Tapir 

Las tres especies de tapires (Tapiridae) del Nuevo Mundo (también llamados dantas, antas, sacha vacas o sacha huagras) son los mamíferos de tierra nativos más grandes de los Neotropicos y los últimos sobrevivientes de la megafauna del Pleistoceno de Centro y Sur América (Fragoso y Huffman 2000).  Los tapires son una presa más frecuentemente para el jaguar que para el puma (Roth 1941; Schaller 1983; Mondolfi y Hoogestijn 1986; Crawshaw y Quigley 1984; Taber et al. 1997).

Una posible explicación es que ese jaguar, siendo más grande que el puma, tiene mayor capacidad de dominar una presa más grande que el puma.  Otra posible explicación es que el jaguar encuentra tapires más a menudo que el puma, ya que tanto el jaguar como los tapires usan los hábitats acuáticos con mayor frecuencia que el puma (véase líneas abajo; Bodmer 1991; Salas 1996). 

Depredación del Venado

El puma se alimenta de venados con mayor frecuencia que el jaguar (Aranda & Sanchez Cordero 1996; Chinchilla 1997, Maxit 2001; Scognamillo et al. 2003).

Por ejemplo, en los llanos de Venezuela, los venados cola blanca (Odocoileus virginianus) son también denominados venados llaneros, venados de cornamenta o lluichucuna y constituyen el 21% de la biomasa consumida por el puma, pero sólo el 7% de la biomasa consumida por el jaguar (Scognamillo et al. 2003). Si bien estos resultados pueden indicar que el puma es un asesino más eficaz del ciervo, existe otra posible explicación.  Scognamillo et al. (2003) sugieren que el puma encuentra venados de cola blanca más a menudo que el jaguar, porque estos ciervos usan hábitats abiertos que comúnmente son menos visitados por el jaguar.

En áreas protegidas de la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, restos de venados cola blanca han sido encontrados en excrementos de pumas con una frecuencia tres veces superior que en excrementos de tigres y también se han encontrado restos de temazates (Mazama species) en excrementos de pumas con una frecuencia 6 veces superior que en las heces de tigres (Novack et al. 2005).

Depredación de los Pecaríes

El jaguar se alimenta con mayor frecuencia de los pecaríes que el puma (Aranda y Sanchez Cordero 1996; Chinchilla 1997, Maxit 2001; Scognamillo et al. 2003).

En los llanos de Venezuela, Scognamillo et al. (2003) descubrieron que mientras que el jaguar se alimentaba de sajínos adultos (Tayassu tajacu) con mayor frecuencia que el puma, el puma buscaba más sajínos jóvenes que el jaguar.

Depredación de Reptiles Acorazados

Los reptiles grandes que tienen coraza constituyen una parte significativa de la dieta del jaguar, pero una parte insignificante de la dieta del puma (Guggisberg 1975; Mondolfi & Hoogestijn 1986; Emmons 1987,1989; Carrillo et al. 1994; Maxit 2001; Scognamillo et al. 2003).  Entre los reptiles grandes que tienen coraza se incluyen los caimanes, cocodrilos y tortugas de agua y tierra.

En la actualidad, los reptiles con coraza son relativamente escasos, pero eran más abundantes en el pasado, antes de ser despiadadamente cazados por el hombre. El hábito del jaguar de alimentarse considerablemente de estas presas únicas se debe a su propia anatomía única.

Por ejemplo, la cabeza inusualmente grande del jaguar (en comparación con los demás felinos grandes) y sus dientes caninos poderosos están sorprendentemente adaptados para triturar los caparazones duros de las tortugas de tierra y agua, así como traspasar los integumentos extremadamente resistentes de los caimanes y cocodrilos (Biknevicius and Van Valkenburgh 1996). En contraste, el puma tiene una cabeza relativamente pequeña y dientes caninos relativamente delgados (Emmons 1987,1989).

Emmons (1989) estima que una sola tortuga grande puede satisfacer las necesidades alimentarias diarias del jaguar ascendentes a 1.4 kilogramos de carne.

En los llanos de Venezuela, tanto el jaguar como el puma se alimentan de caimanes blancos (Caiman crocodilus) que pesan menos de 15 kilogramos, pero solo el jaguar caza caimanes blancos que pesan más de 15 kilogramos (Scognamillo et al. 2003).

Depredación de Mamíferos Espinosos

El tigre también se especializa en comer mamíferos espinosos. Por ejemplo, en la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, restos de armadillos (Dasypus novemcinctus) fueron encontrados en heces de tigres con una frecuencia 6 superior que en heces de pumas (Novack et al. 2005).

Depredación de Monos

En la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, restos de monos arañas (Ateles geoffryii) y saraguatos (Alouatta pigra) fueron encontrados en excrementos de pumas con una frecuencia siete veces mayor que en excrementos de tigres (Novack et al. 2005). En el Parque Nacional Corcovado de Costa Rica, Chinchilla (1997) también se encontró que los restos de monos se hallaban con mayor frecuencia en los excrementos de los pumas que en los de los tigres.

Diferencias en el Hábitat

El jaguar usa hábitats cercanos al agua con más frecuencia que el puma. Por ejemplo, Emmons (1987) comparó el uso de hábitats del jaguar y el puma a lo largo de un río tributario del Río Amazonas en la zona oriental del Perú y descubrió que el jaguar utilizaba hábitats cercanos al agua con más frecuencia que el puma. En la selva tropical lejos del río, Emmons descubrió huellas de jaguar 35 días y huellas de puma 32 días, lo que sugiere un uso similar de este hábitat por parte de estos dos felinos. No obstante, a lo largo de las márgenes de lagos y ríos, Emmons descubrió huellas de jaguar 39 días y huellas de puma sólo 5 días. Además, esta investigadora informó que sólo una vez vio un puma en campo abierto cerca al río tomando sol sobre un tronco, mientras que vio jaguares con más frecuencia descansando, tomando sol o caminando cerca a las playas de los ríos y lagos y que sus huellas podían ser seguidas durante miles de kilómetros a lo largo de playas y bancos de lodo expuestos durante la estación seca.

Entonces, la capacidad del jaguar para explotar los recursos de reptiles que alguna vez fueron abundantes en los trópicos (véase Punto 4 que antecede) se correlaciona con su uso más frecuente de los hábitats cercanos al agua (Emmons 1987, 1989). Las observaciones hechas por otros investigadores guardan coherencia con las conclusiones de Emmons. Por ejemplo, en la región pantanosa de Brasil, Schaller y Crawshaw (1980) informaron que generalmente hay más pumas en áreas de vegetación seca, mientras que hay más jaguares en áreas de vegetación húmeda.

En grandes trozos de bosque con un área mayor a las 300 hectáreas en los llanos Venezolanos, tanto el jaguar como el puma se ubican normalmente dentro de 500 metros del borde del bosque (Scognamillo et al. 2003). Sin embargo, existe el doble de probabilidades de encontrar a un jaguar que a un puma en las zonas más profundas del bosque (es decir más de 500 metros del borde del bosque).

Diferencias Temporales

En los llanos de Venezuela, tigres y pumas poseen diferencias significativas en cuanto a sus patrones de actividad. Ambos felinos son más activos (es decir, se movilizan más) durante la noche que durante el día. Sin embargo, en la temporada de lluvias, los tigres son más activos que los pumas durante el día, mientras que los pumas son más activos que los tigres durante la noche (Scognamillo et al. 2003). En la temporada seca, los pumas son más activos que los tigres tanto durante el día como durante la noche (Scognamillo et al. 2003).

Una explicación para el mayor movimiento de los pumas en la noche es que estos cazan presas más pequeñas y menos detectables que los tigres, por lo que deben dedicar más tiempo a su búsqueda (Scognamillo et al. 2003).

Depredación de Mesocarnívoros

Al igual que otros carnívoros mamíferos grandes, tanto el jaguar como el puma se alimentan de carnívoros más pequeños (Palomares & Caro 1999).  Por ejemplo, en un estudio realizado en México, la segunda presa encontrada con más frecuencia en las guaridas de jaguares y pumas fue el coatí (Nasua nasua), también llamado achuni, cuzumbo, pizote o tejón (Aranda & Sanchez-Cordero 1996).  En otro estudio mexicano, la depredación del jaguar y el puma ocasionó aproximadamente la mitad de toda la mortalidad de coatíes adultos (Hass & Valenzuela 2002).

En la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, se encontraron restos de coatíes en excrementos de tigres con una frecuencia 22 veces superior que en excrementos de pumas (Novack et al. 2005).

En los llanos de Venezuela, restos del mapache u osito lavador (Procyon cancrivorus) fueron encontrados en 5% de las excretas de jaguares (Scognamillo et al. 2003).  Además, desde Venezuela y Costa Rica se informa sobre la depredación del ocelote (Leopardus pardalis) por parte del jaguar (Mondolfi & Hoogestijn 1986; Chinchilla 1997).

Referencias

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Información sobre esta Revisión

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Autor: Dr. Paul D. Haemig (PhD en Ecología Animal) Ecology Online

La mención correcta es:

Haemig PD  2008   El Jaguar y el Puma Simpátricos. ECOLOGIA.INFO #6

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